EE.UU. anuncia nuevas sanciones contra los mayores bancos y empresas y las “élites” políticas y financieras de Rusia

El presidente de EE.UU., Joe Biden, ha ofrecido este jueves un mensaje acerca del operativo militar lanzado por Rusia para defender Donbass. En el comienzo de su discurso, el mandatario estadounidense acusó a su homólogo ruso, Vladímir Putin, de ser “agresor” y resaltó: “Hemos sido transparentes con el mundo, hemos compartido evidencia desclasificada sobre los planes de Rusia, ciberataques y falsos pretextos”.

“Hoy estoy autorizando fuertes sanciones adicionales, y nuevas limitaciones sobre lo que se puede exportar a Rusia”, declaró el mandatario estadounidense. “Esto va a imponer un severo coste a la economía rusa tanto de forma inmediata como a lo largo del tiempo”, agregó. “Putin eligió la guerra. Ahora, él y su país van a sufrir las consecuencias”, reiteró y aseveró que las sanciones de EE.UU. van a “degradar su industria aeroespacial, incluido su programa espacial”.

El Departamento del Tesoro de EE.UU. publicó una lista detallada de las nuevas sanciones, señalando que las medidas “afectan a casi el 80 % de los activos bancarios de Rusia y tendrán un efecto profundo y duradero en la economía y el sistema financiero rusos”. Entre ellas:

  • Medidas “sin precedentes” contra múltiples bancos rusos, entre ellos las dos mayores instituciones financieras del país: Sberbank y VTB Bank. “Las instituciones financieras rusas objeto de la acción de hoy ya no pueden beneficiarse del notable alcance, eficiencia y seguridad del sistema financiero estadounidense”, declaró
  • Sanciones a Sberbank en materia de cuentas de corresponsalía y cuentas de pago. El Departamento del Tesoro exigió a todas las instituciones financieras estadounidenses que, en un plazo de 30 días, “cierren cualquier cuenta de corresponsalía o de pago a través de Sberbank y que rechacen cualquier transacción futura que implique a Sberbank o a sus filiales de instituciones financieras extranjeras”. Agregó que los pagos que el banco ruso intente procesar en dólares para sus clientes serán “interrumpidos y rechazados una vez que el pago llegue a una institución financiera de EE.UU.”. Las prohibiciones entran en vigor a partir del próximo 26 de marzo, indicó
  • Sanciones de bloqueo total a VTB Bank y sus 20 filiales, que incluyen bancos, sociedades de cartera y otras empresas financieras situadas en Rusia y en otros ocho países
  • Sanciones de bloqueo a otras tres importantes instituciones financieras rusas: Otkritie, Novikombank y Sovcombank y sus filiales
  • Prohibiciones de deuda y capital contra las principales entidades estatales y privadas de Rusia. EE.UU. prohíbe las transacciones y operaciones por parte de ciudadanos estadounidenses o dentro del país norteamericano en la nueva deuda con un vencimiento superior a 14 días y el nuevo capital de 13 empresas estatales y privadas rusas, entre ellas Gazprom, Transneft y Rostelecom
  • Sanciones contra las “élites” políticas y financieras. Las medidas fueron impuestas contra el hijo de Serguéi Ivanov, representante especial del presidente ruso para cuestiones medioambientales, ecológicas y de transporte; el de Nikolái Pátrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia; el de Ígor Sechin, director general de la compañía petrolera Rosneft; así como contra Alexander Vediajin, primer vicepresidente del Consejo de Administración de Sberbank, entre otros.

    Por su parte, el presidente estadounidense indicó que ha conseguido una postura coordinada con los líderes del Reino Unido, la Unión Europea y Japón. “Acabo de hablar con los líderes del G7 esta mañana y estamos total y completamente de acuerdo. Limitaremos la capacidad de Rusia para hacer negocios en dólares, euros, libras y yenes, para ser parte de la economía global”, señaló.

    Además, Biden comunicó que Washington restringirá la mitad de las importaciones tecnológicas, así como el comercio de ciertas mercancías, para prevenir la modernización de la industria rusa.

    Asimismo, el mandatario anunció un nuevo despliegue de fuerzas terrestres y aéreas en el flanco oriental de la OTAN, aunque reiteró que las tropas estadounidenses no participarían en un conflicto directo en Ucrania. “Nuestras fuerzas no participan ni participarán en el conflicto”, aseguró. “Nuestras fuerzas no van a Europa a luchar en Ucrania, sino a defender a nuestros aliados de la OTAN y a tranquilizar a esos aliados en el este”, subrayó.