Muere el pintor zacatecano Rafael Coronel

Quien mostró al ser humano latinoamericano sin adornos, como él mismo explicaba, murió este martes, informó su hijo Juan Rafael Coronel Rivera, sin ofrecer más detalles.

El artista radicaba en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, donde se dedicó hasta el último momento a las pasiones de su vida: la pintura, el coleccionismo de máscaras tradicionales mexicanas y las charlas con viejos habitantes de los poblados aledaños, entre quienes descubría los rostros y emociones que habitan su obra.

Alejado de los reflectores, Coronel fue reacio a entrevistas con la prensa, no obstante ser uno de los pintores mexicanos mejor cotizados en el mundo.

Cuando el crítico de arte Luis Cardoza y Aragón vio la primera la exposición que el artista (entonces de 28 años) presentó en el Museo del Palacio de Bellas Artes en 1959, escribió que se había sentido «ante un géiser», pues sus cuadros eran “un fluir de creación, con fantasía fresca, palpable, advertible. El manantial nace a borbotones, atropellándose”.

Rafael Coronel Arroyo nació en la ciudad de Zacatecas, en 1932. Hermano menor de otro de los grandes de la plástica nacional: Pedro Coronel. Estudió en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda, donde reforzó la vocación por el arte que traía de familia, pues su abuelo dibujaba guirnaldas en las paredes de las iglesias.

El Instituto Nacional de Bellas Artes está a la espera de coordinarse con la familia del pintor para decidir si recibirá un homenaje por parte de esa instancia.